lunes, 5 de mayo de 2008

ENTRADA 1: Economia y tiempo de ocio

Una pareja media española, sin ahorros importantes previos, tendría que dedicar 75 años de su vida, cuya esperanza media de duración es de 80,23 años, a hacer frente al pago de una hipoteca de un piso de segunda mano, 70 metros cuadrados y dos dormitorios, según un informe del portal Facilismo.com.

Los responsables de la web inmobiliaria llegan a esta conclusión basándose en los datos de los precios de vivienda de segunda mano que se publican en su página -que comprende unos 110.000 inmuebles- y sobre los salarios medios publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Teniendo en cuenta, además, que el Banco de España no recomienda destinar más del 30% de los ingresos netos al pago del piso.En este sentido, un español sin unos ahorros importantes previos no podrá de ninguna manera acceder a una vivienda, pues con el 30% de su salario neto no alcanzará ni siquiera apagar los intereses de la hipoteca.

Por este motivo, la mayoría de las personas que se embarcan en la compra de una vivienda lo hacen en pareja, o incluso con otra familia. Además, serán necesarios unos ahorros que permitan dar al menos una entrada o tener una vivienda previamente.

Entre las comunidades autónomas existen enormes diferencias, que oscilan entre los 27 años que tardaría una pareja canaria con el salario medio, y el caso del País Vasco, donde el 30% de los ingresos medios de una pareja no llega ni siquiera para amortizar los intereses mensuales (el mismo problema que en Cantabria, Cataluña y Baleares).

En el caso de los dos principales mercados nacionales, en la Comunicad de Madrid, una pareja tardaría 47 años en pagar su hipoteca, ya que el precio total supone 141 veces el salario medio, mientras que en Cataluña, el 30% del salario tampoco cubre los intereses, en tanto en cuanto el precio de la vivienda supone 170 veces el salario medio.

Después de leer este artículo:

¿Pensais que el tiempo de ocio del español medio puede verse afectado por esta situación? ¿como creéis que podría verse afectado?

7 comentarios:

buenooooo dijo...

Sin duda que una persona viva para trabajar y tener una vivienda mas o menos digna, con los precios que en el artículo nos dice, influirá en el tiempo de ocio debido a que tendrá un tiempo muy limitado y lo dedicará a lo que más le guste y le haga alejarse de su trabajo esto puede estar fuera del deporte si este no entra dentro de sus prioridades y por ello contestando a la pregunta digo que "SI" afecta y mucho.......

Fede

Agustín, Angel y Marcos dijo...

Vivimos en una sociedad en la que si queremos algo debemos de pagarlo, y ese dinero cuesta ganarlo, en ocasiones demasiado. Si no tienes una cualificación, estudios o similar, puede ser que debas enfrentarte a trabajos que son a menudo explotaciones. Trabajas 6 días a la semana 10 horas al día para conseguir sueldos que rondan los 1000 euros, cantidad que es ínfima si tienes que enfrentarte a una hipoteca o a un coche. Si tenemos en cuenta todo esto quien puede hablar de tiempo de ocio si este se limita a un par de horas al día en alguno de los casos.

Es por esta razón por la cual es tan necesaria una buena formación para acceder a puestos de trabajo que nos permitan disfrutar de tiempo de ocio y de un sueldo suficiente para poder hacer frente a todos los gastos anteriormente comentados.

Por lo tanto, si que el tiempo de ocio puede verse afectado por esta situación, ya que este tiempo lo ocupa el trabajo. En consecuencia, al verse limitado este tiempo, también se pueden limitar las actividades destinadas a este fin, ya que en la mayoría de los casos si tienes poco tiempo y estas cansado lo aprovechas para estar en casa y muchas veces viendo la televisión.

Para finalizar y argumentar aun mas mi aportación voy a presentar varias citas que tienen relacion con el tema propuesto:

"La felicidad perfecta consiste igualmente en el ocio. No nos privamos de los ocios más que para conseguirlos, y es para vivir en paz para lo que hacemos la guerra" (Aristóteles, Etica a Nicomaco,X,7,1177b 4-6).

"considerando la demanda a la cual responden estas artes mecánicas inferiores, el tiempo de los que a ellas se dedican no les deja ningún momento de ocio que puedan consagrar a la amistad o al estado" (Jenofonte, Económica,IV,2)

"Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas" (art.24 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 10 de diciembre de 1948)

Agustín Montero Silvestre

Unknown dijo...

Si las viviendas siguen subiendo como esta pasando en las ultima década, pues si que será dificil el plantearse comprarse una casa, ya que además los salarios no son lo suficiente altos para afrontar dichos pagos, por eso estamos viendo que muchas familias con salarios bajos tienen que recurrir a alquilar casas para pdoer vivir, ya que no se pueden permitir ni si quiera el comprar una casa.
lo que conlleva es tener que trabajar más para los sucesivos gastos que conlleva llevar una familia, no solo tienen un empleo, sino que tienen varios y hasta utilizan los fines de semana para poder hacer alguna faena que les ha salido, restando mucho tiempo de ocio a estas familias, ya que viven para trabajar.
Afectará al ocio de forma que cada vez tendrá menso tiempo y ese tiempo puede que no se disfrute tan bien si su vida fuese más desahogada, lo utilizará disfrutando de paseos, de visitar lugares públicos, de actividades que no suponen un gasto, ya que no lo podrían pagar.
Rubén Castelló

Miguel A. Molina. y Damian Plata. dijo...

Yo centraria mi opinion en la relación entre economia y ocio. Pienso que hoy en dia la economia no debe ser un obstaculo o un determinante para realizar actividades de ocio. En todo caso se puede decir que las tendencias de la sociedad modifican la economia, y la emergencia del ocio puede ser factor determinante.

No se puede hablar de barrera económica para realizar actividades de ocio, ya que en numerosas ocasiones son las instituciones públicas las que financian este tipo de acciones, todo ello sin negar que el sector privado aun cuenta con una gran fortaleza.

Pero es tarea nuestra el ir direccionando estas actividades hacia grandes sectores de la población mediante actividades de calidad que supongan una tentación para las instituciones públicas. Con ello estaremos ampliando el abanico de actuación de las actividades deportivas y estaremos dignificando nuestra profesión.

Un saludo.

Miguel Ángel Molina Rico

Natalie dijo...

Es cierto que el tiempo libre (aquel no sujeto a obligaciones laborales) que tenemos condiciona el tiempo de ocio. Si trabajamos 10 horas al día seguramente no dispongamos de este tiempo.

No creo que, como ha dicho Agustin, la razón sea el nivel de estudios ya que muchas veces un trabajo más cualificado exige más responsabilidades y a su vez menos tiempo libre. Además sucede a menudo que cuanto más uno tiene, más quiere. En lugar de trabajar para tener una casa... se trabaja para tener una casa, una casa de fin de semana y unas vacaciones en un lugar exótico.
Tener más dinero puede condicionar tener uno u otro tipo de ocio, ir a un spa y jugar al golf, o pasear por un parque municipal. Pero eso no significa que no podamos disfrutar del "uso voluntario y placentero del tiempo libre" (Ispuzua y Monteagudo, 1998)

Por esta razón, creo que el tiempo de ocio es una cuestión de educación. Si entre las actividades que más realizan los españoles según los datos que aporta García Ferrando de sus estudios (2006) son ver la televisión o ver deporte, ese mismo tiempo puede utilizarse para salir a trotar, jugar un partido de baloncesto (por ejemplo en el río), salir a andar por la playa o nadar en el mar. Todas estas actividades pueden llevar sólo una hora o dos al día y son totalmente gratuitas.

Es una cuestión de voluntad optar por la elección de un ocio activo, pero es también nuestra tarea (desde cualquier ámbito: educación, gestión, monitores... etc.) hacer que nuestros alumnos en sus tiempo libre opten por actividades físicas recreativas en lugar de sentarse frente al televisor.

NATALIA RODRÍGUEZ LAUDELINO

Anónimo dijo...

Por supuesto que si. Se vería afectado negativamente, porque cuanto más dinero le haga falta a la gente para pasar el mes esto repercutirá en un menor tiempo libre (lo que conllevará seguramente a un menor tiempo de ocio) porque tendrá que trabajar más para poder pagar todo lo que debe, en este caso concreto la hipoteca de la casa, a la que habría que sumar todos los gastos necesarios: luz, agua, alimentación, ropa… quedando una parte muy pequeña del sueldo destinada a la libre actividad.

Por ello el tiempo de ocio cada vez esta siendo más propio de la gente con un mayor nivel económico o bien gente que no tiene las mismas obligaciones que la gente hipotecada, porque también se puede disfrutar del ocio sin gastarte dinero, no tiene porque ir unido una cosa a la otra.

La subida desproporcionada de la vivienda ha acarreado muchos problemas a la gente que quiere adquirir las mismas, problema al que hay que añadir que aquí en España tenemos la mentalidad de comprarnos una vivienda propia y desde el estado no se impulsan fuertes políticas de apoyo al alquiler ni puesta a disposición de la sociedad de pisos sin uso y otras medidas que puedan estar relacionadas, ya que en otros países esto si que ocurre y funciona muy bien.

Porque si nos paramos a pensar porque es necesario comprarse una casa extraeremos muchas cuestiones ¿no es solamente para vivir?, pues lo que estamos haciendo es vivir para ella, para que el día de mañana sea de nuestros hijos, ¿pero porque? Aunque claro esta que conforme están las cosas en alquileres en este país es lo más lógico, porque estar pagando un dineral al mes para que luego no sea tuyo tiene menos sentido aún.

Este es un tema muy complicado y yo me incluyo en la mentalidad de la sociedad española de comprarme una casa, pero al ver como esta todo me parece imposible hacerlo, y menos aún destinar casi todo lo que pueda ganar al mes a ello.

Frank García Pérez

karlos dijo...

La sociedad se ha dividido tradicionalmente en dos grupos de personas; por un lado, las que trabajan (negocio, o negación del ocio) y por otro, las que tienen tiempo libre (porque no trabajan). El trabajo es visto a veces como una bendición, y otras muchas como un castigo, como es el caso de quien trabaja mucho en una misma tarea (en cadena) que no gusta, y encima se cobra poco.

El ocio a lo largo de la historia ha ido adquiriendo un valor determinado en función del trabajo, es decir, a más trabajo, menos tiempo libre, y hoy día el balance se decanta mucho hacia el lado del trabajo, no porque nos guste trabajar, sino porque en esta sociedad consumista, necesitamos ganar todo el dinero que sea posible, para satisfacer todos nuestro lujos y caprichos. Y esto, lógicamente, lo que provoca es que no haya posibilidad de disfrutar de tiempo de ocio, principalmente porque no hay tiempo libre.

En la Grecia y Roma clásicas, el ciudadano libre que estaba “bien visto” no trabajaba, porque del trabajo ya se hacían cargo los esclavos. Los ciudadanos griegos y romanos dedicaban su tiempo de ocio a charlar, a hacer deporte, discutir de política, ir al teatro… ¡Quién fuese uno de ellos!

Por otra parte, a lo largo de la historia occidental, el ocio ha sido un tiempo reservado a las clases superiores de la sociedad, a unos pocos privilegiados. La mayoría de los hombres y mujeres dedicaban la mayor parte del tiempo, desde muy jóvenes, al trabajo. Con la Revolución Industrial, la aparición de las máquinas, y el crecimiento de una clase media muy amplia, permitió que se “dispusiera” de más tiempo libre y más tiempo de ocio.

Pero de nuevo en la sociedad actual, sobre todo en las ciudades donde llevan un ritmo de vida frenético, el tiempo de ocio es limitado. Y ese poco tiempo de ocio de que disfrutamos incluso crea, a menudo algunos problemas. En primer lugar, el consumismo, donde el tiempo libre está destinado únicamente a comprar, ya sea comida, ropa…convirtiendo esta necesidad el tiempo de ocio en una especie de esclavitud. En segundo lugar, genera en algunas personas aburrimiento, pues por un lado hay personas que han sido educadas para trabajar y no saben hacer otra cosa, y por otro lado, porque quien no dispone de medios económicos, no puede consumir y, como consecuencia, se aburre, pues no sabe emplear su tiempo de ocio en otra cosa.

No obstante, el ser humano necesita realizar actividades de autorrealización, relacionarse con otras personas, etc. y, hoy en día y en nuestra sociedad, sólo en el tiempo de ocio es posible realizar estas actividades, algo que en mi opinión se puede y debemos cambiar. Por ello, y ya para terminar, propongo, visto que lejos de trabajar menos horas, cada día somos más esclavos del trabajo, que los encargados de las mismas empresas o lugares de trabajo faciliten el que se pueda realizar otras actividades (ejercicio físico, sala de lectura…) para así no limitar tanto el tiempo de ocio.