miércoles, 7 de mayo de 2008

ENTRADA 2: Violencia dentro del deporte

El Tribunal Supremo holandés ha confirmado la pena de seis meses de prisión condicional al futbolista marroquí Rachid Bouaouzan, que en un partido de liga en 2004 rompió la pierna a un oponente en el campo de juego. En un comunicado, el Supremo explicó que el ex lateral del Sparta Rotterdam "violó flagrantemente las reglas del juego futbolístico, provocando un daño físico serio" a su rival.

Al igual que el Tribunal de Apelación, que condenó al futbolista hace un par de años a seis meses de prisión condicional, el Supremo consideró que la acción de Bouaouzan contra su oponente fue "intencionada". Bouaouzan, que ahora juega para el Wigan en la liga inglesa, recurrió al Supremo con el argumento de que las reglas aplicables en una situación de juego deben de ser menos estrictas que fuera de ese contexto cuando se habla de penalizar una agresión. El Supremo reconoció que en el deporte los jugadores pueden protagonizar acciones que causen lesiones, lo cual no puede ser penalizado con medidas legales. Sin embargo especificó que cuando esas acciones suponen "violaciones flagrantes de las reglas del juego" deben de ser penalizadas de la misma manera que si se hubiesen producido en otras circunstancias ajenas al deporte.

Después de leer este artículo, nos hemos planteado muchas preguntas:

¿Es correcto sancionar por vía penal a este jugador por la falta, dentro del terreno de juego, que ha hecho? ¿se debería hacer más? Si se hiciera ¿qué consecuencias creéis que tendría para el deporte? Y por último ¿creéis que hubiera tenido la misma sanción otro jugador mas famoso como por ejemplo Ronaldinho o Raúl?

4 comentarios:

Agustín, Angel y Marcos dijo...

Creo que sí, ya que se ha cometido una agresión y esa infracción esta tipificada por la ley. Ocurre que como en muchos aspectos de la actualidad, estas acciones no se suelen penar, y el castigo que se les imparte es una sanción disciplinaria de carácter deportivo. Creo que esto se debería realizar para algunos casos especiales, como las batallas que se forman en algunas ocasiones, o agresiones que puedan analizarse y se comprueben que pueden ser penadas.

Creo que supondría un cambio para el deporte en cuestión, pero no lo producirá ya que no creo que se vaya a hacer.

Tampoco creo que se fuera a hacer nada en caso de jugadores famosos, ya que detrás de ellos hay mucha mas gente, además de que en estas categorías todo lo que ocurre es visto como espectáculo y es tenido en cuenta como un mundo paralelo diferente al mundo real. Desgraciadamente todavía siguen existiendo injusticias en el mundo del deporte, pero esta cambiando, como se observa en este articulo, pero no se si lo hará hasta el punto que lo debería hacer. En este caso me refiero al mundo de los aficionados radicales.

Agustín Montero Silvestre

AngeLucas dijo...

Desde mi punto de vista es totalmente razonable y justificado sancionar al citado jugador con un castigo penal. Porque una persona, esté o no dentro de una reglamentación específica (en este caso dentro de la normativa deportiva que implica el fútbol profesional), debe respetar ciertas normas fundamentales superiores (como puede ser la Constitución o la Declaración Universal de los Derechos Humanos), y opino que una persona no puede esconderse bajo el amparo de una normativa deportiva cuando se viola de forma tan clara y malintencionada una norma de convivencia y respeto.
Una agresión es una agresión, estés en la calle, en la discoteca o en un partido de tenis, y siempre que se observe un comportamiento antideportivo más allá de los castigos impuestos por la normativa deportiva en cuestión, debería aplicarse el Código Penal.
Como todo, es necesaria una graduación del castigo de acuerdo a la gravedad de la violación, y sobretodo una toma de decisiones racional y objetiva alejada de cualquier tipo de influencias a la hora de imponer un castigo u otro, aunque para eso están los tribunales y los jueces.
Otro cantar sería cuando el imputado es una celebridad de la alta clase (véase Ronaldinho u otros), ya que cuando el poder y la justicia se chocan, todos sabemos quién gana… por desgracia para el resto del mundo humilde y no popular…

Ángel Lucas Cuevas

anita dijo...

Respecto al tema de la agresividad en el deporte, voy a dar mi opinión ,sin contestar a las preguntas planteadas en el blog. Por ello quiero decir que:
Podemos encontrar diferentes formas de agresión y violencia en los diferentes ámbitos de la actividad humana. Ya sea en las relaciones personales, laborales, familiares, profesionales, políticas, comerciales, por lo tanto no debería extrañarnos su aparición también en uno de los fenómenos mas característicos e importantes de la sociedad contemporánea, el deporte.
Al referirnos al deporte, es necesario decir en que tipo nos vamos a centrar:
El "deporte competición", donde aparece el componente agonístico, practicado de manera sistemática y organizada, a través de federaciones y clubes, buscando resultados o triunfos como objetivo final.
El "deporte competición-espectáculo", donde el componente agonístico va unido a un sinnúmero de factores, ya sean económicos, políticos, sociales, que lo convierten en el centro de atención, desplazando a los anteriormente citados en cuanto a su trascendencia social, e influenciándolos en lo referido a la creación de estereotipos y transmitiendo valores discutidos en cuanto a sus ventajas e inconvenientes.

Si en la sociedad se rigen las personas por unas leyes generales de convivencia social, en la competición se añaden un conjunto de normativas tendientes a garantizar la noble e igualitaria lucha por el triunfo donde jueces y árbitros velan por su cumplimiento, existiendo asimismo "códigos de honor" diversos y específicos para cada deporte y región, que solo conocen los contendientes y que les permiten diferenciar de acciones tolerables y excesivas.

En el tema de la agresión deportiva me parece de vital importancia tener un “BUENA EDUCACIÓN”, ya que debemos considerar las primeras vivencias deportivas del niño/a antes de acceder al colegio, en su contexto familiar y que formaran parte de su historia deportiva.
Aparecen en su formación una serie de factores que vamos a llamarlos controlables en las primeras edades y otros no controlables a corto plazo.
En el primer grupo entran la escuela y el ambiente familiar, y en los incontrolados a corto plazo los medios de difusión y otras influencias varias como amigos, grupos deportivos, etc.

Hay que tener en cuenta la predisposición genética de un individuo hacia la conducta agresiva es una constante, y que los valores éticos permanecen relativamente estables, entonces la dirección más efectiva para reducir la propensión de una persona hacia la agresión es mediante el aprendizaje social de una conducta no agresiva.

Para finalizar diremos que hay que construir una dimensión educativa que ayude a contribuir, en la medida de lo posible, a que las conductas violentas en el deporte y la actividad física dejen de ser un modo de resolver los conflictos, parece ser una posible solución. Cabe tener en cuenta que las conductas de agresividad suelen ser aprendidas del entorno en el que nos envolvemos, así pues, debemos de intentar transmitir comportamientos que no se basen en la conducta violenta para que el DIA de mañana nuestros hijos y toda la sociedad en general no crea que utilizar la violencia en el deporte va a cambiar los resultados obtenidos por los deportistas

Anónimo dijo...

Este es un tema muy complicado, porque puede que en algunos casos concretos se vea claramente que se va a hacer daño pero en otras la subjetividad del que evalúa la sanción entra en juego y esto es peligroso, y puede crear un clima de incertidumbre a los jugadores entre lo que pueden y no pueden hacer y que esto afecte al juego ya que afectaría a su toma de decisiones. Por ejemplo: cuando se realiza una entrada por detrás a un jugador (en el caso del fútbol) que va a marcar un gol y te sacan roja directa, puede que no lo lesiones pero puede que si, ¿por qué no se debe de considerar eso una agresión?, ¿por el hecho de que lo haces para que no vaya solo hacia el portero y marque gol?, eso es justificable si su entrada le ha destrozado el tobillo al otro.

Nose en este caso en concreto como pasó (el que se comenta) porque no he visto las imágenes por lo que no puedo opinar. Una parte de mi piensa que si que deben ir por la vía penal algunas acciones y la otra que no porque va a ser muy difícil si se extienden este tipo de sanciones saber donde esta el límite de una falta o una agresión que pueda ir por lo penal y que pueda llevarte a la cárcel, y otro factor limitante es poder llevarlo a la práctica en todas las disciplinas y categorías deportivas.

Parece que dentro de los terrenos de juego todo esta permitido, pero no solo en la élite aunque parezca que aquí van muy fuertes, esto es lo más “light” de la realidad, te vas a ligas de categorías mucho más inferiores y si todo lo que ocurre dentro del terreno de juego ocurriera en una pelea irían todos a la cárcel, porque las patadas a la altura de la rodilla, codazos sin que te vea el árbitro, “tanganas” con algún puñetazo a escondidas por el medio… es una verdadera barbaridad y acaban haciendo que a la gente que realmente le gusta el deporte se le quitan las ganas de jugar.

Si tenemos en cuenta todos los deportes que existen, todas las categorías que tienen los mismos, y toda la gente que esta implicada en ellos, si empezáramos a denunciarnos por lo penal las acciones que ocurren en el terreno de juego, y que para mi en algunos casos es para denunciar al agresor porque se cometen verdaderas aberraciones, podríamos colapsar (más aún) al sistema judicial, y ya no solo eso, sino crear un dilema en si se puede considerar un trance del juego o que no ha sido intencionada una acción determinada o esta traspasa los límites del mismo. Esto en algunas ocasiones será muy difícil de medir

Respecto a la última pregunta, es otro problema añadido, no es lo mismo que lo cometa un jugador que otro y esta es la realidad. Tenemos el claro ejemplo de Luis Figo cuando jugaba en el Madrid que le destrozó la rodilla a un jugador (que por cierto no ha podido volver a jugar al fútbol y a pasado por varias operaciones) en una jugada de pura prepotencia y de ir a hacer daño, si hubiera sido al revés veríamos que hubiera pasado con el chico, ya no solo si lo hubieran sancionado por la vía judicial, sino que se le hubieran tirado en cima todos los medios de comunicación y le hubieran dicho de todo.

Frank García Pérez